Mascarillas faciales

by - lunes, junio 15, 2020

Hace no mucho tiempo, las mascarillas faciales se usaban sólo para algún evento importante y venían en potes gigantes que eran eternos, generalmente destinado a las profesionales, pero por suerte eso cambio y ya quedó en el pasado, ahora se convirtieron en un mimo semanal y se consiguen en potes, para un uso, para dos y las venden hasta en los supermercados.

Conozcamos un poquito más sobre cómo funcionan y cómo aplicarlas:

Las mascarillas contienen una alta concentración de principios activos que actúan de forma instantánea, con un gran efecto en la piel; de acuerdo a estos ingredientes va a ser la función que cumplan en la piel.

Las funciones más conocidas son la de hidratación, limpieza, relajación de la piel y para iluminar.

  • Mascarillas hidratantes y nutritivas: ideales para todo tipo de pieles, no sólo para pieles secas, en muchos casos las pieles grasas también sufren deshidratación. Ayudan a que la piel se vuelva suave y sin tirantez. Acostumbran a tener ingredientes como el extracto de caléndula o manzanilla o el aceite de karité.
  • Mascarillas purificadoras: limpian en profundidad los poros, reduciendo la producción de sebo y ayudando en la eliminación de puntos negros. Sea cual sea el tipo de piel que tengas, este tipo de mascarillas te serán útiles para eliminar la suciedad del rostro. Son perfectas para pieles grasas e ideales para todo tipo de pieles en la zona T. Acostumbran a tener como ingredientes: arcilla, algas, extracto de mentol…
  • Mascarillas calmantes: utilizadas para relajar la dermis, eliminar rojeces, suavizar la tirantez. Son las más aconsejadas para pieles sensibles e irritadas. Se utilizan para devolver la suavidad, bienestar y flexibilidad a la piel.
  • Mascarillas iluminadoras: si tienes el rostro apagado y quieres lograr un efecto flash de inmediato e iluminar tu rostro de forma natural, las mascarillas iluminadoras son la opción perfecta. Con componentes activos como el ácido hilaurónico, el colágeno o vitaminas.

Ahora bien, las mascarillas no se diferencian entre sí sólo por su función, existen muchos tipos y alternativas que podemos conseguir, a continuación les cuento un poco más sobre cuáles son:

  • Mascarillas de barro: El ingrediente estrella de estas mascarillas acostumbra a ser la arcilla, por sus propiedades antisépticas, calmantes, estimulantes y regeneradoras. Tiene la capacidad de absorber las impurezas en la piel, limpiando el poro en profundidad, pero también hidrata.

  • Mascarillas de tela: Se trata de mascarillas de celulosa empapadas en todo tipo de principios activos variados que se adaptan a las distintas necesidades de cada rostro: antiarrugas, para aportar luminosidad, hidratación, relajación.

  • Mascarillas cremosas: Este tipo de mascarilla favorece la penetración de los nutrientes en la piel y consiguen un efecto emoliente. Son más recomendadas en pieles muy, muy secas.

  • Mascarillas de hidrogel: El hidrogel es un material muy recomendable para hacer mascarillas, refresca y ayuda a descongestionar la piel. En principio, se idearon para la zona del contono de los ojos, con el objetivo de descongestionar la zona y reducir las bolsas.
Al estar hecha con hidrogel, retiene aún más la hidratación y potencia que los activos penetren en la dermis fácilmente.

Y por último, pero no menos importante, los pasos básicos para aplicar una mascarilla correctamente:

  1. Limpieza: una cara libre de suciedad absorberá los nutrientes con mayor facilidad y eficacia. Incluí un exfoliante en tu rutina antes de la mascarilla.
  2. Aplicación: la mejor manera de aplicar las mascarillas suele ser con las manos; sin embargo, utilizar una espátula con preparaciones espesas y una brocha cosmética con mascarillas líquidas, es más higiénico.
  3. Relajación: Durante la aplicación de la mascarilla y mientras se espera el resultado se debe permanecer en estado de relajación, de esta manera los componentes penetran mejor poros. Si vas a aplicar una mascarilla, procura apartar un tiempo libre para recostarte y disfrutar del proceso.
  4. Espera: para que los componentes de la mascarilla tengan un buen efecto, se requiere un poco de tiempo, de 15 a 30 minutos, en la mayoría de los casos. Además, después de retirar la mascarilla, es recomendable no salir de la casa en una o dos horas, para que la suciedad de la calle no arruine el proceso.
  5. Finalmente, si es una mascarilla hidratante o que NO necesita aclarado hay que masajear el rostro para que la piel termine de absorver los componentes y sellamos con una crema humectante. Si por el contrario, hay que retirarla, lavamos con agua tibia y aplicamos la crema que mejor vaya con nuestro tipo de piel.

Si llegaste hasta acá, espero que el post te haya sido util y puedas llevarlo a la práctica en breve.

Besitos




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